Los imprescindibles de Fez y de su medina laberíntica.

Posted: 22 marzo, 2020 by Sandra Gr

Fez es una de las 4 ciudades imperiales de Marruecos, como ya te expliqué en otro post.

Esta ciudad tiene 3 zonas bien distintas, pero Fez el-Bali, su zona más antigua, es de carácter medieval y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981.

Tengo que reconocer que, pese a las ganas que tenía de visitar esta ciudad, no pude visitarla como me hubiera gustado y no pude dedicarle el tiempo que inicialmente tenía pensado dedicarle. ¿La culpable? Un ataque de migraña que me tuvo en cama una tarde entera.

Pero, a pesar de ello, pude dedicar medio día a recorrer las calles de su caótica medina y todos los secretos que se encuentran en ella.

Así que, ¡empecemos!

Medina laberíntica.

Uno de los miles de callejones de la laberíntica Medina de Fez.

Como ya te he dicho, su medina es laberíntica… y es que es la más grande del mundo. Ni lo sabía cuando iba a visitarla, pero el dueño del Riad donde nos hospedábamos en Rabat, antes de irnos de allí, insistió en que le dijéramos donde nos íbamos a hospedar en Fez para imprimirnos un mapa de la ciudad y guiarnos sobre dónde dejar el coche allí puesto que su medina es un auténtico laberinto. ¡REAL!

Fuente Nejjarine.

Aunque Fez tiene múltiples fuentes…muchas de ellas están abandonadas y casi que cuesta verlas, pero si tuviera que resaltar una, fue la que se encuentra en la plaza Nejjarine, con la que comparte nombre y es la más antigua de Fez, se encuentra en el barrio de los carpinteros que es por la cual me tomé la molestia de detenerme a fotografiarla. 

Fuente Nejjarine al lado del museo y situada en la plaza donde todos comparten nombre.

Las demás tengo que reconocer o bien que se encontraban en un estado lamentable o bien como llevábamos un ritmo más bien tirando a rápido en nuestra ruta, o bien no las vi o bien no tuve tiempo de fotografiarlas.

Mezquita Al Karaouine.

La Mezquita Al Karaouine es la más importante de Fez puesto que alberga la universidad más antigua del mundo, la cual aun posee obras únicas en el mundo.

La verdad es que es un edificio espectacular, pero te deja con la miel en los labios, puesto que, como el resto de las mezquitas en Marruecos, sólo pueden ser visitadas por musulmanes, así que tienes que conformarte con visitarla y disfrutarla desde la puerta.

Curtiduría Chouwara.

Sin duda, el lugar más pintoresco de Fez es la curtiduría Chouwara, la más extensa de las 4 curtidurías que aun existen en la medina de Fez.

Estos lugares están compuestos por multitud de fosas llenas de tintes naturales de colores mientras los hombres trabajan las pieles, primero metiendo las pieles en cal y excrementos de paloma donde reposarán durante unos días. Después, se quitan los restos de pelo que se han quedado adheridos a la piel y luego se introducen en los tintes que son los que les darán color. Una vez secas, los artesanos se encargarán de convertirlas en cualquier complemento: bolsos, zapatos…

Lo interesante de este lugar, es que tienes la oportunidad de verlo en directo desde cualquier terraza de cualquier tienda que la rodea. A la entrada del comercio, te darán una ramita de menta para que así puedas soportar mejor el olor del lugar, puesto que puede resultar vomitivo… tengo que decir que yo pude pasar la experiencia sin tener que oler demasiado la menta. (Increíble en mí).

Artesanos.

Lo más impresionante de Fez, para mi gusto, fue el hecho de tener a los artesanos a escasos metros, viéndolos trabajar en directo. Además, el hecho de tenerlos agrupados por gremios impresionaba, puesto que podías encontrar puestos interminables de dulces, de babuchas, de carnes, de artículos hechos de hierro… y repito, trabajados allí mismo, en vivo y en directo.

Tomar el té desde la terraza de tu alojamiento.

Lo que recuerdo con más cariño de mi visita a Fez fue lo serviciales que fueron en el Riad que nos hospedábamos… Dar Layali.

Como en el resto de alojamientos, nos trataron como reyes, pero es que en Dar Layali fue el no va más.

Nos prepararon un té marroquí que pudimos degustar desde su terrado, viendo los distintos terrados de las antiguas casas de la ciudad.

Té marroquí desde la terraza de Dar Layali.

Además, como yo estaba con un ataque de migraña criminal, se preocuparon de pedirnos una deliciosa cena (cous cous y tajine, dos de los platos típicos marroquíes por excelencia) y la pudimos comer tranquilamente desde nuestra enorme habitación.

Tour en Fez.

Como nos asustamos tanto cuando nos dijeron que la medina de Fez era un auténtico laberinto en el que seguro que nos íbamos a perder…decidimos reservar un free tour por Fez.

En el próximo post te explicaré más sobre esta experiencia, puesto que había leído mucho sobre este tipo de tours en internet,  pero no me acababa de fiar… así que, como seguramente habrá más personas con la misma desconfianza que yo… en el próximo post de explicaré la experiencia de primerísima mano.

¡Hasta la próxima! ¡Y espero que te haya gustado viajar conmigo a Fez!

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